28 de noviembre de 2016

Los gestos del mundo


La poesía que el lector descubre en "Los gestos del mundo" es de una sensibilidad a flor de piel, de esa misma "piel dormida" de la que Pilar Sastre Tarduchy nos habla en su poemario y donde existe un "yo poético" "que nos deja una huella diferente."

Como esas huellas que deja el arte plástico en sus admiradores, porque ¿quién no se ha quedado absorto alguna vez, al abandonar su mirada en la piel dormida de la Mona Lisa? ¿fué consciente Da Vinci de la huella que dejaría en nosotros ésa piel tan cuidada de su Gioconda a pesar de los  surcos geométricos con que la viste el lienzo que hoy observamos?

En la lectura de Los gestos del mundo, descubro en su autora a una directora de escena creando arte a través de sus versos, a los que dota de piel. Piel de Gioconda. Piel que nos mira de frente. Piel sin miedo. Piel que respira y duerme. Piel que sufre de tiempo y piel que porta huellas.

Leer este poemario, es respirar los versos que en él fluyen como "mariposas de cristal". Llenando al lector (incluso al más frío de ellos. Si cabe la frialdad en algún lector de poesía), de emociones a través del rico y cercano lirismo que como una bella pintura se refleja en cada poema.

"Los gestos del mundo" son puertas abiertas divididas en tres capítulos, donde el lector puede adentrarse y respirar cada una de sus huellas; Puerta Esperanza/Puerta Circunstancial/Puerta Dolor de Aprendizaje.


-Puerta Esperanza-
VIII 

No quiero llorar, pero la pena
se asienta en el esternón,
segunda columna vertebral.

Parece un andamio
                            con herrajes y cemento.
(...)
.../\...
-Puerta Circunstancial-
IX

Tus alas son cercenadas
por vientos de otro lugar,
y tú, solo quisiste
unificar mundos.
.../\...

-Puerta Dolor de Aprendizaje-
II

Pintas y rasgas la triste cebolla
sobre la piel de mi voz.
(...)
Arrastra el dolor del olvido.
No tengo tu abecedario.

.../\...

Pilar Sastre Tarduchy es Licenciada en Piscología energética y directora de El Búho Búcaro "Poesía y danza Española".

Su  poética está incluida en la XXV selección de Voces Nuevas (Torremozas-2012).

Ha publicado su poemas en diversas revistas y es recogida en múltiples antologías.

Pilar, con su deber de poeta, presta su voz a las causas que la necesitan y participa en diversos encuentros, recitales y antologías solidarias.

Los gestos del Mundo es su cuarto poemarío publicado en la línea "La Noctámbula" de Ediciones Torremozas (2015).

NOTA.- Los gestos del mundo puede adquirirse en librerías y a través de este enlace de la web de Ediciones TORREMOZAS

20 de noviembre de 2016

El año sin verano, Carlos del Amor

"Es terrible comprobar cómo se apagan las personas y los lugares que formaban parte del paisaje de sus vidas".
Hoy le toca el turno a una novela en la que se juega con la ficción y la realidad; donde la literatura está dentro de la literatura. Terminé de leerlo a finales de agosto y, desgraciadamente, no escribí esta entrada en su momento por lo que sé que hay cosas que me gustaría haber dicho entonces que no recordaré ahora. Así que haré un esfuerzo, aun a sabiendas de que tengo que vérmelas con esta memoria mía...
Un narrador protagonista que, aprovechando el hallazgo de todas las llaves del edificio y la ausencia de sus propietarios durante agosto, se cuela en las casas de sus vecinos y fisgonea en sus cosas. Así es como descubre una historia de amor, la de Simón y Ana, que parece resistir al tiempo. ¿O solo lo parece? Un escritor que se queda en un Madrid desierto para terminar de escribir su novela. 
Una narración en la que tiene gran importancia este cuadro:
"Los tres viajeros aéreos favoritos", John-Francis Rigaud (Museo del Prado)
y que invita a pasear por este parque madrileño (que, por cierto, no conozco). 
Quinta de la Fuente del Berro
Me ha gustado esta novela cuyo título hace referencia a un año anómalo de bajas temperaturas estivales (el de 1816) que provocaron que un grupo de escritores se reuniera en la Villa Diodati y creasen historias de terror. Sí: fue el nacimiento de Frankenstein.
Una novela, en resumen, entretenida y (también) sorprendente.

13 de noviembre de 2016

Este atronador silencio de los pájaros

"Este atronador silencio de los pájaros", es el último poemario de Ana Montojo. Publicado en la primavera de 2016 por la Editorial Lastura, pasó a mis manos en la Feria del Libro de Rivas, donde coincidí con la poeta recién estrenado su libro.

A Montojo, hay que leerla despacio, saboreando palabra a palabra sus versos, hasta llegar al final de cada poema. Luego, hay que detenerse a analizar la razón del por qué hemos sentido un pálpito al leerla.

Quizá, sea por esa objetivación en la poesía de Montojo, que nos hace sentir el revés (éso que escondemos y no dejamos que flote a la superficie) de una rutina en la que no nos gusta pensar. 

No nos gusta pensar hasta que leemos a Ana y pareciera que ella es quien vive en nuestra casa, que ella es quien habita nuestro yo más íntimo y personal, que se ha adueñado de nuestros sentimientos profundos y les ha dado vida para mostrárnoslos sin florituras ni adjetivos que maquillen la realidad que nos rodea.

"En la calle me lleva un viento gélido
con ráfagas de lluvia desabrida;
de píe, junto a la puerta del mercado
está ese chico negro
que siempre me desea buenos días;
creo que no ha dormido 
en una cama cálida
ni ha tomado café ni ha disfrutado
de una ducha caliente"

.../...

"En esta noche el aire
trae cierto olor a muerte
a pesar de que el perro
corretea delante de mis pasos
tan feliz de ser perro,
olisqueando el rastro de la vida,
de esa vida negada a los seres humanos
que cruzan la frontera de una indecente Europa
reptando por la tierra, esquivando cuchillos."

La poesía de esta autora, tiene la métrica del tiempo-vida, el acento de las emociones y el ritmo de lo cotidiano. No en vano, Ana sabe de técnicas para dirigir sus versos por el cauce por donde quiere que el lector transite y observe y haga reflexión sobre su aquí y ahora.

"La cocina se inunda con aromas
de café recien hecho y tostadas,
hay una sola taza para desayunar;
miro por la ventana
escuchando la radio, si pudiera
decirte lo que pienso de las cosas que pasan (...)"


Las emociones y los sentimientos van de la mano en la poesía de Montojo e igual leemos su rabia, que sentimos su nostalgia y hasta hacemos nuestras algunas de sus palabras más agridulces, con las que intenta y consigue, pinchar al lector hasta despertarle.

"La soledad se encierra
en un bucle sin fín,
en un raro viaje de ida y vuelta
a las contradicciones de uno mismo
y entonces es el brillo de la muerte
el faro que ilumina como una luna llena"

En este poemario, Ana Montojo se desnuda y nos muestra unas garras con las que desea rasgar el sabor amargo con que  se vive el desamor. 

"Porque así estamos hechos,
de éxitos y fracasos, victorias y derrotas,
ahora toca perder;
quizá no supe a tiempo que el amor
no era más que una guerra"

Pero no solo el desamor personal. Si no un desamor general que cubre esta humanidad de individuos solitarios en sociedades que se van creando a golpe de crisis, corrupción y desaliento.

"No me hables más del tiempo, que ya sé
que hace un calor impropio de estas fechas,
ni repitas de nuevo
las sandeces que dicen los políticos,
que ya me tienen harta.
(...)
Cállate, por favor, calla un momento,
deja las manos quietas y, por una puta vez,
mírame tres segundos a los ojos"

Hay poetas que cantan a lo divino y llenan de tópicos los libros. Ana Montojo es capaz de cantar en susurros y a la vez, se llena de contradicción como lo hiciera el poeta Angel González; a quien la autora nos recuerda por el uso que hace de un lenguaje coloquial y lleno de ironía para tratar temas íntimos y profundos.

Así, Montojo nos habla del amor "real" que vive cubierto de ausencias y silencios, tan auténtico que pocas parejas alguna vez enamoradas, no llegaron a sentirlo con el paso de los días.

"Nunca pude escribir sobre los besos
que murieron de tedio sin comerte la boca
ni sobre las palabras que se quedaron mudas
antes de hacerse voz en tus oídos.
(...)
Ni fui capaz jamás
de fracturar el hielo que envolvía tu espacio,
ese gélido muro de silencio,
en donde se estrellaba mi tristeza."

.../...

"No puedo echarte en cara que dejaras de amarme,
el amor no pregunta
cuándo debe morir o seguir vivo,
se marcha por sus pasos,
se diluye despacio, inexorable,
en la pura costumbre de vivir."

.../...

"Hay un amor casero y confortable
que no exige tributos ni renuncias,
que acompaña y ayuda
a acarrear la carga del pasado
y comparte las cosas importantes,
aquellas que convierten un mundo tan inhóspito
en un lugar vivible:
una luna de agosto, una guitarra,
un paseo a lo largo de algún río,
la espuma desbordando una cerveza,
un abrazo entre sueños
y un desayuno junto a la ventana
con el grato frescor que estrena el día."

Hay en la poesía de Ana Montojo,  unas enormes ganas de vivir con lo puesto sin dejar de saborear ni un minuto del día y sin renegar de lo vivido, sino creciendo a partir de ello y/o pese a ello. En sus versos, el lector siente ese deseo de la autora por aferrarse a la esperanza.

"Pero en algún lugar debe estar escondida
la mujer que yo era.
Solo espero encontrarla una de estas mañanas
en que entra el sol a chorros,
el aire es fresco y huele
a esperanza y a  pino."

.../...

"Resumiendo: 
cuando queda tan poco, he comprendido
-con pena he comprendido- que estar sola
es lo que más se acerca a la felicidad."


La obra de esta autora tan plural, abarca tanto poesía como narrativa y en toda ella, podemos encontrar una gran dosis de terapia que nos recuerda una famosa cita de Alejandra Pizarnik:

 ¨Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En ese sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar,conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos¨


El lector de Ana Montojo, palpa su herida, siente sangrar su desgarro pero también se alimenta de versos reparadores con los que puede exorcizar a los monstruos que habitan su propio yo.

"Este atronador silencio de los pájaros", es el cuarto poemario de la autora, una escritora llena de matices orgánicos que fluyen por toda su obra en la que también, cuenta con una novela "Memoria secreta de un aniña bien",  Edit. Atlantis (2014).

Ana Montojo es una de las poetas españolas actuales más celebradas y requeridas en el entorno literario madrileño.

NOTA.-
Para aquellas personas interesadas en adquirir "Este atronador silencio de los pájaros", además de en librerías, pueden pedirlo sin gastos de envío en la web de la Editorial LASTURA